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Mujeres fragmentadas
entre el sentir y el amar
partiéndonos entre
los partos del alma
entre sabernos mujeres
y sentirnos ajenas
desleales al instinto de vida
opacadas
con el velo de la indiferencia
de nuestro corazón
corazones sublimes
mágicos
urgidos de libertad.



No me agredas
no te lo voy a permitir
aunque tu sola intención
alcanza a perturbar mi alma
con un instante doloroso
de años
de instantes como este
está claro
No lo permito más.



Parientas de la guerra
cotidiana
civil y violenta
con tintes ínfimos
de leyes protectoras
que destilan nauseas.




Tus palabras
se quedaron
en el aire
rondando
sondeando pensamientos
y almas
en el aire
lleno de polución
y destrucción
pero hay una brisa suave
y ligera
desatando huracanes y tormentas
la sientes?



Este sentir para que
si es dolor
si mi corazón se rompe
con tu indiferencia.



Que miras
mi posición o tu oportunidad
que sigues mirando
creo que tu aburrimiento
de vida
en compañía de un cigarro.





Que dolor tan inmenso
el corazón se me está saliendo
junto con las lágrimas
que me mojan el alma.



Es necesario desprenderse
desvelar el corazón
aferrarse al instinto
defender el criterio
aunque al desprenderte duela
aunque en el desvelo
sea un lamento la realidad
aunque el instinto sea cierto
así tu criterio no guste a otros
es el tuyo
es tu amor
el amor de mujer
que brinda, respeta
y te fortalece tu esencia
convencida de tu grandeza.



Tu dolor es mi dolor
en un espacio
ínfimo e íntimo
concurrente y solitario
son mariposas atrapadas
encerradas por un cerco
de silencios y dolores
que solo la fuerza
de los colores
de una mariposa
puede liberar.



Pena ajena
rabia de genero
lastima de la belleza
incertidumbre de nuestro futuro
amnesia de nuestro valor
dolor enrejado
claustro infinito
del cuerpo enajenado
poder asquiento
melancolía de nuestra grandeza
angustia del devenir
mujer no te vendas, no te alquiles
Entrégate al amor
a la pasión, a la vida
no te vendas
y menos barata.



Sentada en la caja de cojines
tratando de descifrar el futuro
con un pasado de encrucijadas
de historias
mirando el reloj
que no se detiene
con un pasado detenido
fijo
en los recuerdos
y en el corazón
fumando un cigarrillo
pienso por donde comenzar
a construir una línea
para separar y organizar
la mente y los sentimientos
como empezando un año nuevo
para crecer.



Llevo conmigo
las maletas
dispuesta al rumbo
deambulo
por los caminos recorridos
y transíto los recuerdos
divisando un futuro
que pare sus alas
en un devenir
de encrucijadas.



Sentimientos confundidos
sin poder expresarse
malversados en un hoyo negro
sin fin
revueltos
entre paradigmas indescifrables
a punto de catalogarse
ante una línea
un punto radical
el corazón, las vísceras.



Rostros de mujeres perturbadas
mascaras llenas de madres
hijas, novias
esposas, ingenieras
secretarias
doctoras, indigentes
de libertad y de amor.



Hoy es un día
de estar sola
sola conmigo
con mi cuerpo
y con mi espacio
mi ser
no deseo más compañía
que la mía
la de mis pensamientos
y mi sentir.



Por las tumbas de mi piel
pasean fantasmas
que alguna vez fueron vida
que me regocijaron y amaron
que se regocijaron y los ame cuando
les di vida
y ahora solo son eso
fantasmas
que surgen de las cenizas
inconclusos.



Salvar el espacio
ventilar el terreno
eliminar los sellos
de las huellas encajadas
en minutos, horas eternas
esquivas, que me agreden
limpiar dispersándome
de adentro hacia mi espacio
evacuando vacios.



Esta ciudad
esta lacerándome hondo
muy dentro, muy allá
duele
y peor aun
hiere.



Para estar con la soledad
basta un gramo de luna
en un bosque habitado
por espesuras
y cálidas ráfagas
De instantes de felicidad.



Me quedo en el poema
que invade el aire
que invade mi alma
que me brota
haciendo fluir
destellos innombrables
soledades nocturnas.



Es la espesura de ese bosque
el miedo de la soledad efímera
tapete verde, compañía eterna
con racimos de amargura
desafiando los vientos lejanos
de olores húmedos
y espinosos
brumas, tinieblas
volando con danzas macabras
a carcajadas de luz
figuras danzantes
formas sempiternas
que hablan de tu locura mundana
y casi fiel
se van vuelven y se marchitan
con la luz del día
Girando.



El alma encogida
existencia banal
entre el cielo y la tierra
buscando un escape sin fin
o un comienzo
algo que la justifique
de la simple existencia.





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Patricia Castillo Alfonso